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Otra forma en la que las células del tallo dan sostén a la planta es mediante la turgencia, que ocurre cuando las células vegetales se llenan de agua y ejercen presión contra sus paredes celulares, haciendo que toda la célula se ponga rígida. La combinación de la fuerza y la presión del agua en las células ayuda a mantener a la planta erguida y fuerte. Esto es particularmente importante para las plantas, como los tomates, que no tienen tallos leñosos. Se suele notar cuando una planta necesita agua porque comienza a marchitarse. Luego, si la planta recibe más agua a través de sus raíces, el tallo la distribuye a las células vacías para que puedan llenarse y hacer que la planta se fortalezca nuevamente.
Todas las células vegetales necesitan energía para funcionar, así que el tallo también ayuda a transportar alimento rico en energía desde las hojas (producido durante la fotosíntesis), así como agua y nutrientes, hasta las células que lo requieren. El transporte se produce a lo largo de la planta mediante un sistema que funciona de manera similar a como nuestros vasos sanguíneos llevan oxígeno y nutrientes en nuestro cuerpo. Aunque los tejidos vegetales que facilitan el transporte, también conocidos como haces vasculares, no se aprecian a simple vista desde afuera, podemos verlos fácilmente en las venas de las hojas; estos se extienden por el tallo y descienden hasta las raíces. La parte que transporta agua desde las raíces se llama xilema. Es como un haz de tubos que recorre la planta y ayuda a fortalecer el tallo.
Corte transversal de un tallo donde se observan haces vasculares, llamado xilema, el cual se asemeja a tuberías de agua. Foto de Josef Reischig, archivo de Josef Reischig. | Wikimedia Commons.
Las adaptaciones son los cambios que ocurren en los seres vivos a lo largo del tiempo y que mejoran sus posibilidades de sobrevivir. Debido a estas adaptaciones, las plantas tienen tallos de diferentes texturas, formas y colores dependiendo de su hábitat. Los tallos también pueden adaptarse para tener otras capacidades, tales como influir en la forma en que la planta realiza la fotosíntesis, responde al movimiento del aire y se ajusta a los cambios en la disponibilidad de nutrientes y agua.
El tronco del alcornoque (Quercus suber) es un tipo de tallo visible en plantas leñosas. Fotos de Max Tepper. | The Huntington Library, Art Museum, and Botanical Gardens.
Los ejemplares jóvenes de nenúfar Victoria (Victoria cruziana) tienen tallos flexibles. Fotos de Max Tepper. | The Huntington Library, Art Museum, and Botanical Gardens.
Las uvas crecen en vides que pueden trepar para sostener la planta y sus frutos. Fotos de Sandy Masuo. | The Huntington Library, Art Museum, and Botanical Gardens.
El árbol palo verde (Parkinsonia ‘Desert Museum’) tiene clorofila en sus tallos. Fotos de empleados de The Huntington y Max Tepper. | The Huntington Library, Art Museum, and Botanical Gardens.
Los tallos de la rosa de hojas pequeñas (R. minutifolia) están cubiertos de espinas largas y cortas. Fotos de Judi Danner y empleados de The Huntington. | The Huntington Library, Art Museum, and Botanical Gardens.
Las palmas de ratán (Calamus latifolius) tienen espinas largas y afiladas a lo largo de sus tallos. Fotos de Jamie Pham. | The Huntington Library, Art Museum, and Botanical Gardens.
Coautores
Victoria Gonzalez es especialista en aprendizaje digital en The Huntington.
Sandy Masuo es especialista en contenido botánico en The Huntington.
Revisores
Dora Dalton es escritora y editora independiente.
Brian Dorsey es director de investigación botánica en The Huntington.
Kathy Musial es curadora principal de colecciones vivas en The Huntington.
Sarah Thomas es gerente de programas escolares y alianzas en The Huntington.
John Trager es curador de la Colección del Jardín Desértico Bernie y Miyako Storch en The Huntington.